domingo, 8 de septiembre de 2013

Impotencia

Dícese de la insuficiencia de poder para concretar una cosa o de la imposibilidad masculina para concluir el coito. Lo cierto es que la impotencia no es solo un asunto de hombres ni de poderes; es también de inhibición, de asfixia, de llanto, de resignación, de duda. Mi primer encuentro con esa sensación apabullante y desgarradora tuvo lugar en frente de una implacable pizarra de clase de matemáticas. Por primera vez en la vida no pude resolver un problema matemático, que además todos parecían entender con celeridad. Lo intenté durante semanas y solo pasé con ayuda de una amiga, pero nunca pude con la solución ni con el proceso. Ya antes me había sentido así, con mucha más angustia pero con menos dolor. Subí a un juego infantil y luego no supe bajarme, por lo que estuvemuchos minutos llorando a grito pleno creyendo que nunca jamás conseguiría volver a la vida. Al final, me bajé tan rápido como subí, con precisión, con destreza, segura de que la hora había llegado.