domingo, 8 de marzo de 2015
Estentóreo
Una deliciosa lectura siempre tiene como valor agregado algún descubrimiento interesante, capaz de acentuar una presencia invisible. Cuando se trata de la voz, el registro sensorial se transforma, abriendo de par en par los canales del oído interno, hasta alcanzar a rastrear el más mínimo detalle sonoro y su relación con el diseño del escenario, del personaje. Los sonidos, empero, no son siempre dulces. En el climax de la emoción, en el colmo de la intimidad, en pleno reinado del silencio un ruido estentóreo rasga el horizonte, volcando sus entrañas en el centro de toda experiencia, tensando al máximo el suave roce de los cuerpos o la contención. Resuena entonces en esta singular palabra la fuerza, la contundencia, lo espontáneo y lo instantáneo, que se hacen sentir en centelleo sonoro, estremeciendo el soma sin mente.
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